TALLA
De los cuatro factores que determinan el valor de un diamante, es sólo en la talla donde el hombre puede influir, ya que los demás vienen impuestos por la propia naturaleza.

La talla influye directamente en el brillo y fulgor, permitiendo que la luz se refleje dentro de la gema y se disperse, cosa que sólo sucede en un diamante perfectamente tallado. Los ángulos de cada una de sus facetas tienen que estar perfectamente alineados manteniendo las proporciones adecuadas. En el caso de un diamante talla brillante, por ejemplo, sus 57 o 58 facetas deben alinearse con la máxima precisión.

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Sierra joyeros es extremadamente exigente en cuanto a la talla de los diamantes que adquiere, por encima de cualquier otra de las tres características.

La talla del diamante es muy importante para que la luz se refleje en su forma óptima.

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Comportamiento de la luz en la talla brillante

1. Cuando la talla es adecuada, la luz se refleja de una faceta a otra y luego se dispersa a través de la meseta.

2. Si la talla es demasiado profunda, parte de la luz se escapa por el lado opuesto del pabellón.

3. Si la talla es poco profunda, la luz se escapa por el pabellón antes de reflejarse.

Luego está la forma en que puede tallarse un diamante, siendo la redonda brillante la más popular.

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COLOR
La mayoría de los diamantes aparentemente no tienen color aunque muchos contienen pequeños rastros de amarillo, marrón o gris. Cuanto más blanco e incoloro sea, más raro y valioso es. Para SIERRA el color ideal es F-G-H.

El color de los diamantes se determina con el "ojo experto", comparándolo con otros diamantes graduados para este fin y que denominamos Master Stones.

Existen diamantes en los que el color es obvio, son los llamados Fancy Colours o Colores Fantasía, siendo los más usuales los amarillos, marrones y champán, y más excepcionales los rosas, verdes y azules.

Escala internacional de colores.

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PUREZA
En el interior de casi todos los diamantes se pueden hallar pequeños rastros de carbón no cristalizado u otros minerales que denominamos inclusiones. La mayoría no son perceptibles a simple vista y sólo se observan si se utilizan métodos de aumento. Estas inclusiones afectan directamente al valor de la gema y hacen que cada diamante sea único y diferente. Evidentemente, cuantas menos inclusiones, más valiosa será la gema.

La pureza que SIERRA requiere para sus diamantes va desde VVS2 a SI, dependiendo del tamaño y del uso al que vayan destinados.

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TAMAÑO
El tamaño de un diamante, como el todas las gemas, se mide en quilates. Un quilate equivale a O,2 gramos, esto es, la quinta parte de un gramo. Si la gema está sin montar, su medición no supone ninguna dificultad, ya que existen balanzas de precisión para este fin.

Un quilate se divide en 100 "puntos", por lo que un diamante de 25 puntos se describe como un cuarto de quilate o 0,25 quilates.

Aunque dos diamantes sean de igual peso, pueden tener distinto valor dependiendo de su pureza, color y talla.

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